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Levàntate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehovà ha nacido sobre ti, porque he aqui que tinieblas cubriràn la tierra y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerà Jehovà, y sobre ti serà vista su gloria. Y andaràn las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Isaias 60:1-3 |
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¿Cómo oro para que el Espíritu Santo se manifieste
en mi a través de orar en en lenguas?
En la experiencia del bautismo con o en el Espíritu Santo, las "lenguas" tienen la función de ser una señal apropiada y esperada que confirma la presencia plena del Espíritu y ofrece al creyente un vigoroso testimonio vivo. No se considera un requisito para obtener la plenitud del Espíritu, sino una indicación de que se ha producido. Necesitamos hablar en lenguas porque es un don espiritual que nos ayuda en nuestra edificación personal, pues así podemos comunicarnos con Dios en los momentos de devoción privada y es el medio a través del cual el Espíritu Santo intercede a través de nosotros. a. Hablar en lenguas bajo la inspiración del Espíritu Santo es el único don espiritual que se identifica con la Iglesia de Jesucristo. De los otros dones, milagros y manifestaciones espirituales hay evidencias en tiempos del Antiguo Testamento, antes del día de Pentecostés. Este nuevo fenómeno se manifestó originalmente en la Iglesia, se identificó de forma única con la Iglesia y fue ordenado por Dios para la Iglesia (1 Co 12.28; 14.21). b. Hablar en lenguas representa el cumplimiento de profecías de Isaías y Jesús. Compárese Isaías 28.11 con 1 Corintios 14.21, y Marcos 16.17 con Hechos 2.4; 10.46; 19.6; 1 Corintios 14.5, 14-18, 39. c. Hablar en lenguas es una prueba de la resurrección y glorificación de Jesucristo (Jn 16.7; Hch 2.26). d. Hablar en lenguas es una evidencia del bautismo en o con el Espíritu Santo (Hch 2.4; 10.45, 46; 19.6). e. Hablar en lenguas es un don espiritual para la edificación personal (1 Co 14.4; Jud 20). f. Hablar en lenguas es un don para la edificación espiritual de la Iglesia, cuando se acompaña de la interpretación de lo que se dice (1 Co 14.5). g. Hablar en lenguas es un don espiritual para la comunicación con Dios en los momentos de devoción privada (1 Co 14.15). h. Hablar en lenguas es un medio a través del cual el Espíritu Santo intercede por nosotros en la oración (Ro 8.26; 1 Co 14.14; Ef 6.18). i. Hablar en lenguas es un medio espiritual para el regocijo (1 Co 14.15; Ef 5.18, 19). j. La aplicación que hizo Pablo de la profecía de Isaías indica que hablar en lenguas también sirve de "descanso" o "refrigerio" (Is 28.12; 1 Co 14.21). k. Las lenguas se manifiestan tras la predicación de la Palabra de Dios y la confirman (Mc 16.17, 20; 1 Co 14.22). En relación con aquellos que han "recibido" el don de hablar en lenguas, la Biblia describe dos funciones básicas: Debe servir para la edificación personal y la exhortación pública.
¿Cómo oro para saber a qué iglesia debo asistir? Dicen que cada vida es un mundo y es verdad. La versión Biblia al Día dice en el Salmo 139:14, "¡Gracias por haberme hecho tan admirablemente complicado!" Además de ello, existen los factores externos, como el hogar donde crecimos, las oportunidades y necesidades que enfrentamos y otros factores que al combinarse con la naturaleza humana hacen un conjunto-una persona-única, limitada y compleja. Es por nuestra limitación y porque nuestra vista no tiene la capacidad de ver a largo plazo, que una persona no debiera decidir aisladamente a qué iglesia asistir. Es una importante decisión que debemos confiarle a quien nos conoce bien. El Señor pondrá en nuestro espíritu paz, confirmación y gozo al tomar la decisión correcta.
¿Cómo oro para mejorar mi comunión con Dios? Un padre de 3 niños pequeños necesitaba tiempo de tranquilidad para terminar un trabajo; para ello, se encerró en la oficina y, muy concentrado, comenzó su trabajo. De pronto, uno de los niños abrió la puerta para mostrarle una rodilla lastimada. El beso cariñoso del padre lo calmó, dejó de llorar y no le dolía tanto. Cuando el pequeño abandonó la habitación, su padre volvió a su trabajo, el que fue interrumpido nuevamente pocos minutos después. Era otro de sus hijos, quien con vocecita dulce le pidió dinero para un helado. El padre, luchando con la impaciencia, pero molesto por la interrupción, le dio el dinero y trató de concentrarse nuevamente para seguir adelante. Pero, al rato, la puerta se abrió y apareció el tercer niño. El padre, con voz áspera, le preguntó, "¿Qué quieres?", el pequeño le dijo, "No quiero nada, papi. Sólo quiero estar contigo". Para acercarnos a nuestro Padre Celestial no necesitamos tener una necesidad o un problema. Podemos hacerlo simplemente para disfrutar Su dulce presencia. Eso también es una forma de oración, la más íntima y hermosa; entrar hasta la presencia misma del Señor para compartir momentos de amistad y amor. Jesús dijo en Juan 15:14: "Vosotros sois mis amigos", los amigos toman tiempo para estar juntos.
¿Cómo oro para ser libre de la ira/enojo? Mientras una pareja hacía las compras, el esposo trataba de entretener a su pequeño hijo que gritaba. El hombre parecía calmado mientras decía, "Tranquilo, Alberto; cálmate, contrólate..." Una anciana que pasaba por allí le dijo, "Usted sí que sabe cómo hablarle al niño..." Y la respuesta fue, "No le hablo al niño, Alberto soy yo". Si estás a punto de perder la calma, o si la pierdes con mucha frecuencia, no te condenes. No eres el único que batalla con esa área de tu vida, además la respuesta está a una oración de distancia.
¿Cómo oro para salir de una relación que no me conviene? Podría ser una relación de novios, una amistad, una sociedad, cualquier tipo de relación que nos robe la paz, que nos quite el sueño y nos estorbe en nuestra relación con el Señor necesita ser puesta bajo el microscopio imparcial y verdadero de la Palabra de Dios. El Salmo 139:23 nos instruye, "Examina, oh Dios y conoce mi corazón; prueba mis pensamientos. Señálame lo que en mí descubras que te provoque tristeza, y guíame por la senda de la vida eterna". Yo tuve que pedirle perdón al Señor por creer que Él era un Dios que estaba listo para darme un coscorrón cada vez que yo me equivocaba. Esa no es su naturaleza, Él no es así. Si yo me equivoco, puedo llegar a Él para recibir perdón, consuelo y guianza para enmendar mi error. Si intencionalmente o no me involucré en una relación que es contraria a la Palabra (como un yugo desigual en un noviazgo o una sociedad, o una amistad que no aprovecha), no dejes pasar más tiempo, ¡sal de allí hoy mismo! Dios desea bendecir toda tu vida, y eso incluye tus relaciones interpersonales.
¿Cómo oro para saber si la voz que oigo es la de Dios? Hace algunos años transmitían un programa educativo infantil en la televisión. Uno de los segmentos del programa siempre me hacía sentir un nudo en la garganta, porque me identificaba con la voz infantil que llamaba. Cuando uno es pequeño ve muy grande a la gente a su alrededor y eso le ocurría al niño o niña de la televisión. Estaba entre mucha gente adulta y llamaba, "¿Mamá? ¿Mamá...?" Corría de un lado a otro entre la gente, hasta que la mamá le llamaba de vuelta, entonces su vocecita cambiaba de angustia a alivio, "Mamá...!". Si usted es de los que como yo, se extravió en un lugar público, estará de acuerdo conmigo en que no hay sentimiento más hermoso que escuchar la voz de mamá o papá y poder correr a ella. Igual es con el Señor. Su voz siempre producirá paz en nuestro corazón, además siempre irá acorde a la Palabra y siempre le dará gloria a Jesucristo. Él es nuestro buen Pastor, Juan 10:9 dice: "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos... Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por sus ovejas".
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¿Cómo oro para bendecir mi vida? A mí no me gusta mucho cuando la gente dice que Dios toma hombres y mujeres ordinarios... ¿quién quiere ser ordinario, que dé un paso al frente? Son pocas las personas, si es que hay alguna, que voluntariamente quieran ser ordinarios, comunes y corrientes. Aunque en diferentes grados, a todos nos gusta ser reconocidos, ser estimados y diferentes. Dios lo sabía, Él lo sabe todo acerca de nosotros, Él sabía que nuestra naturaleza se esforzaría por probarse a sí misma que somos únicos, toda una obra de arte, única y valiosísima. Un personaje bíblico que supo reconocer su identidad en Dios fue Jabes. En primero de crónicas 4:10, él invocó al Creador sobre su vida, diciendo: "¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe!" Y escuche el desenlace: "Y le otorgó Dios lo que pidió". ¿Sabe una cosa? ¡Dios no hace acepción de personas! ¡Ese sí que es un final feliz!
¿Cómo oro para deshacerme de la depresión? Aunque no soy experta en el tema, ni mucho menos, he visto, leído y experimentado que la depresión en la vida de una persona comienza, en muchos casos, con un sentimiento de impotencia. Me siento impotente de cambiar una situación en mi vida, y, si no es tratado inmediatamente en oración ante el Señor, se convierte en frustración, luego en enojo o ira. Esto degenera hasta manifestarse en depresión. Hay depresiones que son obvias, como una persona que no desea levantarse de la cama, que llora sin razón aparente o que se abandona a sí misma. También hay depresiones silenciosas. Ésta es igualmente peligrosa aunque es invisible. La persona pareciera seguir una vida normal, pero por dentro sabe que algo no está bien, se siente "vacía", desmotivada y cansada. Yo estoy casi segura que no hay ninguna medicina que cure la depresión, quizá hará que la olvidemos durante 4, 6 u 8 horas, lo que dure la dosis, pero no la curó. La respuesta para la depresión es descubrir nuestra identidad en Cristo. (Busca alguien en tu iglesia que sirva en el ministerio de consejería y pide una cita para ir a platicar.) Si yo sé quién soy en Él, las circunstancias no podrán hacerme tambalear, estaré bien cimentada en la Roca y saldré avante aunque las olas de la tormenta se estrellen contra mí.
¿Cómo oro para ser libre de la preocupación? ¡Cuántas veces tratamos de buscar la solución de algún problema que nos preocupa robándonos el sueño! Corremos de un lugar a otro. Hablamos a distintas personas que podrían ayudarnos. En oración decimos a Dios exactamente cómo tiene que solucionarnos el problema. Tan preocupados estamos que no se nos ocurrió pensar que nuestro Padre Celestial tiene todo planeado y bajo control. Cuando nos encontramos en esa situación, es muy importante descansar en el Señor. Tomar unos momentos para acercarnos a Él, con un corazón y mente abiertos. Mientras nos apoyamos nosotros, y nuestros problemas, en el Señor, el peso que sentíamos, se va. Donde antes había confusión, ahora se aclara el panorama. Comenzamos a ver el poder de Dios que entra en acción, ajustando las cosas que estaban sueltas, equilibrando la situación y poniendo a las personas en perfecta armonía. No sé cómo lo hace el Señor, pero sé que lo hará cada vez. Por eso, en este día mi corazón se regocija al dejar todo en sus manos. Siento la presencia de Dios, me siento libre y creo que Sus planes se realizan en mí y a través de mí. ¡Gloria a Dios!
¿Cómo oro para ser libre del temor? Jairo, un hombre religioso, se acercó a Jesús porque tenía una gran necesidad, su hija estaba gravemente enferma, Jesús le prometió sanarla. Mientras iban por el camino, vinieron los sirvientes de Jairo a decirle: "No molestes más al Maestro, tu hija está muerta". Entonces Jesús dijo estas maravillosas palabras: "No temas, cree solamente". Los científicos dicen que las ondas de la voz en el éter nunca se desvanecen. Allí donde usted está, hay ondas de radio, televisión y si hubiera un aparato apropiado, podría captar esas ondas. Las palabras de Jesús: "No temas, cree solamente" emitieron ondas tan poderosas, que llegan hasta nosotros hoy, 2000 años después. Esas mismas palabras penetran nuestro corazón, que es el aparato receptor de las ondas que emitió Jesucristo, el Autor de la vida, el Hijo de Dios, nuestro amado Salvador. ¿Y qué con eso? ¿Cómo me libro del temor? El miedo en sí no tiene ningún poder, excepto aquel que nosotros mismos le damos a través de nuestros pensamientos. Jesús le dice ahora mismo, "No temas, cree solamente".
¿Cómo oro para tener más fe? Hoy, presentémonos delante del Señor con fe para hallar la respuesta que estamos esperando. La fe cristiana no es un amuleto de la buena suerte, ni un elemento de magia. Lo aclaro porque al ver cómo reaccionaban algunos creyentes cuando las cosas les salían al revés de cómo pensaban, llegué a la conclusión de que muchos piensan así. Con frecuencia se oye, "Pedí tal cosa, pero Dios no me contestó y perdí la fe". La fe que desaparece con ciertas circunstancias no es la fe de la cual habla la Palabra de Dios. Cuando pensamos en gigantes de la fe, como Abraham, Job, Noé, automáticamente recordamos las cosas que su fe les ayudó a sobrellevar y vencer. Confiaron en Dios a pesar de las presiones, la persecución y toda clase de oposición. La fe en Dios no necesariamente nos saca de toda experiencia dolorosa, pero lo maravilloso es que nos ayuda a cantar la victoria mientras dura la prueba, a tener gozo en esos momentos. Si estás a punto de perder tu fe, anímate, no estás solo en la lucha. Clama como lo hicieron los discípulos en el evangelio según San Lucas 17:5, "Señor, auméntame la fe". Jesús es fiel, estará a tu lado en la prueba, te ayudará a vencer y la experiencia te fortalecerá la fe. Usa la fe que tienes y Dios te la va a aumentar.
¿Cómo oro para que mejore mi vida de oración? Dice el libro de los Hechos 4:31, "Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con denuedo la palabra de Dios". La gente, por lo general, ora poco. En realidad, algunos oran casi nada. ¿Porqué no oramos más? A veces, olvidamos hacerlo; otras, estamos ocupados; o si lo hacemos, abandonamos la oración antes de ver los resultados. La razón fundamental es que pensamos que no necesitamos orar. No podemos vivir sin comer y sin dormir lo suficiente, pero creemos que podemos sobrevivir sin oración y, simplemente, no oramos. Una equivocación muy grave. La verdad es que necesitamos desesperadamente de la ayuda de Dios y del verdadero poder espiritual. Oramos poco, no por falta de tiempo, sino por sentirnos autosuficientes. Es un asunto de prioridades, no de tiempo. La Palabra enseña que dependemos de Dios completamente y la experiencia lo confirma día a día. Los desafíos que enfrentamos muestran nuestra desesperada necesidad de Dios y Su poder. El mundo precisa un avivamiento espiritual. Quiera el Espíritu Santo iluminarnos hoy para que entendamos cuán esencial es la oración cotidiana. Quiera Dios enseñarnos cuán desesperadamente lo necesitamos, para que oremos con fervor y no desmayemos hasta ver la respuesta. Tu vida de oración mejorará cuando te dispongas diligentemente a ponerla en práctica.
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